Otra tarde más.
Una de tantas, una tarde igual, una tarde diferente. Ha vuelto. Ha vuelto su olor, el brillo de sus ojos, ha vuelto su sonrisa y su forma de besar. He deseado que parase el tiempo, que el resto del mundo se congelara y solo existiésemos el y yo. Por momentos creo que ser tan feliz no es posible, que al llegar las 12 el cuento acabará como otras tantas veces. Pero sus ojos me dicen lo contrario, me han enseñado que las princesas si existen y los príncipes siempre las salvan con un beso. Me ha enseñado que de todas ellas yo soy la más afortunada, porque mi cuento empieza cada mañana. Hoy a llegado con la misma sonrisa de cada día, a corrido a abrazarme y me ha saludado con un beso, la misma rutina que hace que cada día me sienta más viva. Otra tarde juntos y los días pasan, días que suman y refuerzan. ¿Sabes? Tiene ese poder, el poder de hacer que cada tarde sea diferente, que cada día me despierte con una ilusión nueva y tenga un sueño nuevo que cumplir. Tiene ese poder , ese mágico poder de hacerme sentir especial, diferente, única. Tiene el poder de decir con la mirada todo lo que no sabe explicarme, el poder de erizar cada centímetro de mi piel al acariciarme. Quizás tardé en darme cuenta, quizás hacía tiempo que debería estar con el, pero estoy segura de que cualquier día es bueno para empezar a vivir.Y si hoy ha vuelto, estoy convencida que lo hará todos y cada uno de los días del resto de nuestra vida.
23 de septiembre de 2011
14 de septiembre de 2011
I know it.
Podría mentirte y decirte que sé porqué me gustan tanto tus sonrisas o que sé como llegaste a mi vida y conseguiste cambiarla. También podría decirte que sé cuales son los mil motivos que me atan a ti pero seguiría mintiéndote. No sé porque soy tan feliz cuando pasas las veinticuatro horas del día respirando a mi lado, ni porqué paran el tiempo tus abrazos por la espalda. No sé porque me gustan tanto los despertares a tu lado, ni cuál es exactamente el componente del brillo de tus ojos. No sé que extraña droga tiene tu olor, ni porqué consigue prenderme a ti. No sé porqué rompiste esquemas y eres capaz de contagiarme tu risa. No puedo explicar muchas cosas como por ejemplo la sensación de ver como te duermes en mis brazos o la de mirarte cuando no te das cuenta. No sé porqué haces todos y cada uno de los días especiales, ni que has visto en mi para quererme tanto. No entiendo porqué puedo verte con solo cerrar los ojos y cómo haces para que pueda volar si voy de tu mano. No sé que cubre tu corazón para darle ese valor o porqué tus palabras hacen que sienta que soy dueña de la felicidad absoluta. No lo se ni lo quiero saber.
Entre todo lo que desconozco, lo único que tengo claro es que mereces que arriesgue mi vida en el intento.
13 de septiembre de 2011
Fear
Según la Real Academia Española el miedo (del latín metus) es una perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario, o bien, el recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.
He creído experimentar esa sensación infinitud de veces pero, tan solo hace cuatro meses que la conocí por primera vez. Ahora entiendo que la RAE puede dar una definición correctamente lingüística de lo que es el amor, el miedo o el dolor, pero nunca, nunca podrá definir exactamente la manera que tiene de mover miles de mecanismos por dentro.Ahora se que el miedo significa perderle, que lo que realmente me da miedo es que algún beso sea el último y que el brillo de sus ojos desaparezca. Por fin comprendí que a lo que realmente temo es a que algún día acaben nuestros despertares o los abrazos por la espalda. Me da miedo que algún día no esté al otro lado del teléfono cuando simplemente necesito escuchar su voz o que en algún momento tenga que dejar de contar los segundo cuando no está a mi lado. Si hay algo a lo que realmente sentir miedo es a dejar de ver cada mañana tu carita después de dormir o a perder tu olor a chocolate. Miedo es querer decirte a cada instante que te amo y creer que algún día se me acabaran las palabras o las formas de hacerlo. Es luchar por hacer algo eterno y no saber siquiera si la eternidad existe. Miedo es en definitiva cualquier sensación que me sacude al separarme de ti.Pero como dijo el gran Da Vinci: “Aquel que más posee, es quien más miedo tiene de perderlo”
6 de septiembre de 2011
Infinitely better...
Mejor que un paseo por la playa, que el olor a magdalenas recién hechas, que la sonrisa de un niño, que un gol de tu equipo. Mejor que el cigarrillo de después, que el final de los exámenes, que las tardes de verano. Mejor que el chocolate, que una tarde de compras, que los batidos de vainilla, mejor que un orgasmo. Mejor que tu película favorita, que un domingo sin resaca. Mejor que las rebajas, que un desayuno en la cama. Mucho mejor que el algodón de azúcar, que las luces de fiesta, que unas vacaciones en la playa, que un baño de agua caliente. Mejor que los sueños, que el día de tu cumpleaños, que la llamada esperada. Mejor que el fin de curso, que las cenas en familia. Mejor que el mundial, que una tarde en la piscina, que las tartas de tiramisu. Que las sorpresas, que los
regalos, que la cama caliente en invierno. Mejor que un abrazo, que un ramo de flores, mejor que un viaje al extranjero. Mejor que conocer gente nueva, mejor que un te quiero, mejor que una siesta. Mejor que el olor a hierba mojada, que un beso bajo la lluvia, que los sábados de fiesta. Mejor que cantar en la ducha, que un beso de buenos días, que explotar las burbujas de embalar. Mejor que el olor a champú, que el arco iris, que caminar descalzo por la arena, que un atardecer. Mejor que la tortilla de patatas, que las pompas de jabón, mejor que una carcajada o un sms sorpresa. Mejor que llegar el primero a la meta, que las cosquillas, que el sexo, que la libertad, que dormir en el lado de la pared. Mejor que el silencio, que el sol, que perder el tiempo tirado en la cama. Mejor que mirar las estrellas, que un paseo por el campo, mejor que ver un río desde la orilla. Mejor que el amor, que la compañía, que las fotos de carné. Mejor que estrenar ropa, que los besos en el cuello, que las adivinanzas. Mejor que todo.
Mejor, infinitamente mejor.
Juego de princesas
Cierro los ojos. Recuerdo. Siento. Vuelvo a ser niña, se acabaron las preocupaciones, los sueños imposibles. Se acabaron las responsabilidades, se acabó el miedo.
Siete años, sonrisa permanente. Teníamos todo, éramos princesas, esas de los cuentos de Disney. Jugábamos, reíamos, cantábamos… Es curioso, cuando somos niños no necesitamos nada, un montón de arena, una comba, unas tizas y con eso podemos sentirnos los más afortunados del mundo. Si lo pienso solo puedo sonreír. Al igual que hacía en esa época. Sin nada, pero con ELLA. El mismo montón de arena pero a su lado, la misma comba pero ella saltando conmigo, las mismas tizas pero sus dibujos junto a los míos. Y la nada se convirtió en todo. Todo lo que ella era para mí, todo lo que éramos capaces de hacer juntas, todo lo que somos hoy en día, todo lo que ha significado. Todo lo que vamos a vivir, todo lo vivido. Todos los recuerdos. TODO.Una vida no es nada sin una infancia. Y una infancia no es nada sin toda una vida.
2 de septiembre de 2011
Choose
Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores; uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre de tus hijos... Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a el...
Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderéis siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y os impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejareis de intentarlo…Os rendiréis y buscaréis a esa otra persona que acabaréis encontrando.
Pero os aseguro que no pasaréis una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más... Todos sabéis de qué estoy hablando, porque mientras estabais leyendo esto, os ha venido su nombre a la cabeza.
Os librareis de él, dejareis de sufrir, conseguiréis encontrar la paz (le sustituiréis por la calma), pero os aseguro que no pasará un día en que deseéis que estuviera aquí para perturbaros. Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias.
I believe...
- Creo que el amor ya no existe.
- El amor existe.- ¿Por qué estás tan seguro? ¿Lo has visto alguna vez?
- Claro que sí. Lo leo en tus ojos cuando le miras a la cara, lo noto en tus brazos cuando estás cerca de él. Lo veo en tu sonrisa cuando te dice que se alegra de verte, lo siento en tu forma de andar cuando caminas por delante suyo. Y cuando él te mira, veo como tratas de ocultarlo para que no se dé cuenta de que le quieres, noto como intentas no moverte para evitar abrazarle, leo en tu sonrisa la mentira y siento como aprietas los labios para que no se te escape un te quiero. Sin embargo, te ocultas detrás del “no creo” porque piensas que es valiente resistirse a la verdad. Pero ¿sabes? eso es de cobardes, es cobarde esconderse detrás de dos palabras. Lo valiente es decir “te quiero” y tener valor para escuchar un “yo no”.
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