Según la Real Academia Española el miedo (del latín metus) es una perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario, o bien, el recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.
He creído experimentar esa sensación infinitud de veces pero, tan solo hace cuatro meses que la conocí por primera vez. Ahora entiendo que la RAE puede dar una definición correctamente lingüística de lo que es el amor, el miedo o el dolor, pero nunca, nunca podrá definir exactamente la manera que tiene de mover miles de mecanismos por dentro.Ahora se que el miedo significa perderle, que lo que realmente me da miedo es que algún beso sea el último y que el brillo de sus ojos desaparezca. Por fin comprendí que a lo que realmente temo es a que algún día acaben nuestros despertares o los abrazos por la espalda. Me da miedo que algún día no esté al otro lado del teléfono cuando simplemente necesito escuchar su voz o que en algún momento tenga que dejar de contar los segundo cuando no está a mi lado. Si hay algo a lo que realmente sentir miedo es a dejar de ver cada mañana tu carita después de dormir o a perder tu olor a chocolate. Miedo es querer decirte a cada instante que te amo y creer que algún día se me acabaran las palabras o las formas de hacerlo. Es luchar por hacer algo eterno y no saber siquiera si la eternidad existe. Miedo es en definitiva cualquier sensación que me sacude al separarme de ti.Pero como dijo el gran Da Vinci: “Aquel que más posee, es quien más miedo tiene de perderlo”

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