Otra tarde más.
Una de tantas, una tarde igual, una tarde diferente. Ha vuelto. Ha vuelto su olor, el brillo de sus ojos, ha vuelto su sonrisa y su forma de besar. He deseado que parase el tiempo, que el resto del mundo se congelara y solo existiésemos el y yo. Por momentos creo que ser tan feliz no es posible, que al llegar las 12 el cuento acabará como otras tantas veces. Pero sus ojos me dicen lo contrario, me han enseñado que las princesas si existen y los príncipes siempre las salvan con un beso. Me ha enseñado que de todas ellas yo soy la más afortunada, porque mi cuento empieza cada mañana. Hoy a llegado con la misma sonrisa de cada día, a corrido a abrazarme y me ha saludado con un beso, la misma rutina que hace que cada día me sienta más viva. Otra tarde juntos y los días pasan, días que suman y refuerzan. ¿Sabes? Tiene ese poder, el poder de hacer que cada tarde sea diferente, que cada día me despierte con una ilusión nueva y tenga un sueño nuevo que cumplir. Tiene ese poder , ese mágico poder de hacerme sentir especial, diferente, única. Tiene el poder de decir con la mirada todo lo que no sabe explicarme, el poder de erizar cada centímetro de mi piel al acariciarme. Quizás tardé en darme cuenta, quizás hacía tiempo que debería estar con el, pero estoy segura de que cualquier día es bueno para empezar a vivir.Y si hoy ha vuelto, estoy convencida que lo hará todos y cada uno de los días del resto de nuestra vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario